Consorcio Asesor Empresa Familiar
 
  Empresa Familiar: Protocolo Familiar

Desde Consorcio Asesor somos conscientes de la importancia que las empresas familiares tienen en la sociedad actual como fuentes generadoras de riqueza y empleo, entendidas estas como aquellos negocios en los que la mayoría de la propiedad está en manos de una o más familias. 

No en vano, un alto porcentaje de las empresas que actualmente desarrollan su actividad a nivel regional y también nacional son negocios familiares. Incluimos también aquellas empresas en las que, si bien la mayoría de las acciones pertenecen a miembros de una familia, la gestión de las mismas ha sido encomendada por una u otra razón a profesionales externos. La influencia creciente de estas empresas en la sociedad a nivel socioeconómico, las ha  convertido en motores del tejido empresarial en muchos sectores.

El empresario familiar se caracteriza principalmente por una fuerte motivación emprendedora y por su apuesta clara por aplicar aspectos innovadores a su negocio. Si bien es cierto que la mayoría manifiesta su deseo de transmitir su empresa y sus valores a la generación siguiente, en la realidad sólo una pequeña parte consigue mantener el carácter familiar por más de una generación. Esto se debe en gran medida a que no siempre consiguen superar con éxito el proceso de sucesión, principalmente por falta de planificación de aspectos tan importantes como: las reticencias de los mayores a abandonar el control, el poder de decisión que tendrán las opiniones de familiares y personal externo, la competencia del/ os sucesor/es o el momento exacto en que debe producirse el cambio generacional.

Gracias a nuestro continuo contacto con todo tipo de empresas y también a nuestra propia experiencia como empresa familiar ya en su segunda generación, en Consorcio Asesor hemos podido constatar que cada vez se hace más evidente la importancia de que las familias empresarias preparen el proceso de sustitución generacional como una transición natural, con el fin de eliminar o mitigar los particulares conflictos que afectan a este tipo de empresas cuando llega el momento de ceder el “mando” o, simplemente, cuando hay posiciones encontradas ante alguna cuestión importante.

En este sentido, se ha de ponderar, en cada caso, la idoneidad del sistema de funcionamiento ejecutivo de la empresa; la idiosincrasia de cada ente empresarial nos ha de permitir delimitar si la empresa familiar debe ser dirigida o simplemente orientada por el grupo familiar, dejando en este último caso la gestión directa en manos de profesionales de alta cualificación, que ayuden a que los resultados sean los apetecidos por el grupo familiar.

El llamado Protocolo Familiar se constituye como una herramienta muy útil, aunque también es cierto que no debe confundirse con un cuestionario de uso generalizado para todas las empresas, sino como un proceso complejo de toma de decisiones único y exclusivo de cada familia empresaria, que deberá contemplar aspectos críticos que puedan afectarle a la hora de garantizar su perpetuidad.

Este documento debe surgir por tanto, después de un trabajo reflexivo y metódico de toda la familia empresaria, tenga o no, en ese momento, participación directa en la empresa. En su elaboración se deben tener en cuenta aspectos jurídicos, socioeconómicos y motivaciones de sus fundadores y tratarlos de forma que aúnen familia, negocio y propiedad en una misma filosofía y objetivo.

En definitiva, el Protocolo Familiar resultante será el pilar sólido sobre el que construir el futuro del negocio familiar, por lo que debe ser fruto del consenso de todos aquellos que, directa o indirectamente se ven afectados. No obstante, no debe ser rígido e inamovible sino abierto a posibles cambios, siempre respetando la misma línea de trabajo que facilita la cohesión familiar. Sólo de esta forma, se conseguirá una herramienta realmente válida, que dará soluciones claras e inequívocas ante los conflictos que se vayan planteando en el seno de la familia y/ o la empresa.

Desde Consorcio Asesor estamos dispuestos a actuar como interlocutores cualificado para fomentar el consenso de todas las partes implicadas, a identificar y delimitar sus factores de riesgo y éxito dentro de su empresa  y, por último, a asesorarle en la elaboración del Protocolo y en la resolución de “crisis internas”. 

 

 

 

 

 

 


© Consorcio Asesor del Sureste, 2009.
Escultor José Planes, 2 . Bajo. 30011 Murcia-España. Tel.: 968 34 61 41
consorcio@consorcioasesor.es